ANTECEDENTES
Según
la real academia española (RAE) define el verbo
linchar como “ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un
reo”. Los linchamientos son producto de falta de acción de las autoridades
encargadas de la seguridad pública y de una acusación popular, la cual puede
ser cierta o falsa en perjuicio de acusados que no son puestos a disposición
de las autoridades y que tampoco se prueba si el acusado es culpable o
inocente.
La
película mexicana “La ley de Herodes” comienza con el linchamiento del
presidente municipal por que intentaba llevarse el dinero recaudado del pueblo,
aunque la película fue del año 1999, la problemática es de muchos años antes y
tal vez con los inicios de México como una nación independiente.
No
se sabe cuántos linchamientos hay en toda la historia del país y en todo el país,
pero hay casos documentados como el caso de la comunidad San Miguel Canoa
(Puebla) con fecha del 14 de septiembre de 1968 (y un mes antes de los sucesos
ocurridos en la plaza de las tres culturas). Este hecho fue suscitado por el
sacerdote del pueblo, tachándolos de comunistas y sin tener pruebas, fueron
amagados y golpeados con saldo de dos muertos.
Según el director general del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC)
Francisco Rivas Rodríguez “cuando hay un linchamiento es porque ya hubo una
impunidad, los ciudadanos que toman la justicia por su propia mano desconfían
de la justicia por parte del gobierno”.3 Por tanto,
estos sucesos relajan una crisis social por la falta de paz y seguridad en la
sociedad.
Los linchamientos implican una violación al artículo
11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos ya que no respetan la
presunción de inocencia, además de imponer tratos denigrantes a la persona. En
la LXIII Legislatura no se han presentado iniciativas para el tema de
linchamientos, por lo que es un tema pendiente de revisión y discusión tanto
en Cámara de Diputados como en el Senado de la República.
Fuente:
elaboración propia con datos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de
la página de internet de la Cámara de Diputados
Si bien los
linchamientos son un fenómeno social que ocurre en diferentes partes del mundo,
en México se han registrado numerosos casos, en gran medida por el hartazgo de
la sociedad por los efectos de la delincuencia organizada. Sin embargo, estos
actos demuestran la debilidad de las instituciones de justicia y las
encargadas de brindar la seguridad pública.
La violencia
que genera un linchamiento es un riesgo para el tejido social ya que ahonda en
la desconfianza en las instituciones. Asimismo, lesiona a las familias del
afectado y genera una espiral de la violencia. Por tanto, dichos sucesos son un
desafío en materia de gobernabilidad a escala local.
A fin de
encontrar soluciones es importante hacer énfasis en la regionalización de los
linchamientos en México, ya que en gran medida ocurren en la zona central del
país. Por tanto, es información útil para los tomadores de decisiones a fin de
prevenir este tipo de actos que lesionan a la sociedad además de infringir el
Estado de derecho.
Si los
linchamientos son evitados se fortalece el Estado de derecho y se da
cumplimiento al artículo 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, lo
que erradicaría imponer tratos denigrantes a la persona, además de defender
derechos como la presunción de inocencia. Por tanto, es importante impedir
estos actos, a fin de que no desafíen al sistema de impartición de justicia.
BIBLIOGRAFIA
APA
Real
Academia Española (RAE). Diccionario de la lengua española. Disponible en:
http://dle.rae.es/?id=NMHYTCC (
Organización
de las Naciones Unidas (ONU). La Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Disponible en: http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/